No soy técnico de origen. Tuve mis emprendimientos, pasé por marketing y growth en empresa
unicornio, y trabajo con la mirada del negocio. Siempre fui el que entiende el problema
antes que la solución. Con IA eso resulta ser exactamente lo que hace falta — porque las
herramientas avanzan solas mientras vos entendés bien qué querés construir.
Y ahí entra el mate. Porque mientras la IA trabaja, nosotros charlamos. Entendemos el contexto,
probamos ideas, ajustamos. Una buena sesión de Mate & Build se parece más a una buena
conversación que a una clase técnica.
Lo que más me mueve de construir con IA no es la tecnología — es la cara de la persona
del otro lado cuando algo que hace dos horas no existía, de repente funciona. Ese “no
sabía que esto era posible hoy” me recuerda por qué lo hago cada vez.
Y hoy Mate & Build somos más: co-facilitadores senior y AI Champs que entrenamos
en cada empresa. Es lo que nos deja correr un buildathon de un día entero con todas las áreas de una
compañía construyendo a la vez — yo al frente, el equipo en la cancha.
Si querés más contexto: cómo arrancó esto y el manifesto para que armes el tuyo.